El BALÉ FOLCLÓRICO DA BAHIA (BFB), única compañía de danza folclórica profesional del país, fue creada en 1988 por Walson Botelho y Ninho Reis. Presenta, desde entonces, un destacado currículo de actividades, especialmente por las giras nacionales e internacionales, los premios ganados, y además, por un considerable prestigio que se refleja tanto en la respuesta del público, como de la crítica especializada.

El natural primor técnico-interpretativo de sus profesionales se debe a que Bahia es una región, de Brasil, donde podemos encontrar, en el diario vivir de su pueblo, las más variadas manifestaciones populares. Por esta razón, el BALÉ FOLCLÓRICO DA BAHIA eligió estas manifestaciones como tema principal de sus investigaciones artísticas, dándolas a conocer por medio de la danza, la música y otros aspectos que componen sus espectáculos. Esto no hace más que confirmar la calidad y la autenticidad de las coreografías que el grupo presenta.

 Los 38 integrantes de la compañía – bailarines, músicos y cantantes –, en un régimen integral de seis horas de trabajo diario, reciben diversas orientaciones técnicas sobre danza, música y teatro. Bajo la dirección artística, desde 1993, de José Carlos Santos (Zebrinha), la compañía ha alcanzado un nivel técnico de excelencia, llamando la atención de los más exigentes profesionales y críticos del área de danza. Incluso, recibió un premio por el buen desempeño del elenco durante el año 1996: el premio "Mambembão", otorgado por el Ministerio de Cultura, para el elenco con mejor preparación técnica del país.

Con el objetivo de preservar y divulgar, en el estado más puro, las principales manifestaciones folklóricas de la región, el BALÉ FOLCLÓRICO DA BAHIA ha desarrollado un lenguaje escénico que parte, en su base, de los aspectos populares de la cultura baiana. Desde aquí, pretende llegar al mundo contemporáneo, sin perder, no obstante, sus raíces, y sin distanciarse de la realidad nacional.

Con base en Salvador de Bahia,  el BALÉ estrenó como grupo en el Festival de Danza de Joinville (en el sur del país), esto fue antes de su inauguración oficial. Aquí, más de 20.000 personas aplaudieron el espectáculo “Bahia de Todas as Cores” (Bahia de Todos Colores). El éxito fue inmediato y empezaron a llegar invitaciones para presentarse en otros festivales, por todas partes del país.

Su estreno internacional fue en Berlín, en el Festival de Alexander Platz, durante el año 1992, para un público con más de 50.000 personas, recibiendo al final del espectáculo una ovación de casi quince minutos. Realizó, después de esto, otras pequeñas giras internacionales hasta que fue invitada a participar de la Bienal de Danza de Lyon, en Francia; este evento es considerado, dentro de su género, el más importante del mundo. Participó al lado de las compañías de danza más destacadas de la actualidad, como por ejemplo: Alvin Ailey Dance Company, Ballet of Harlem, Bill T-Jones Dance Company, Dayton Ballet, entre otras.

El atronador éxito de las presentaciones en el Auditorium Maurice Ravel, en Lyon, fue motivo suficiente para ganar su primera crítica, de página completa, en el diario “The New York Times”, escrita por Anna Kisselgoff. Ella consideró el BFB, dentro de las diversas compañías de los cuatro continentes que se presentaron en el festival, como la que mejor ejemplificaba el tema central del evento: Mama África.

La Bienal de Danza en Lyón, en 1994, abrió nuevas oportunidades de giras internacionales para la compañía,  que retornó a la Bienal en 1996, y allí se consagró definitivamente como una de las más importantes compañías de danza del mundo, en la actualidad. Desde entonces, ha realizado giras a América del Norte, A. Central, Europa y Oceanía, presentando-se en los mas importantes escenarios de Estados Unidos, Francia, Canadá, Suiza, Alemania, Portugal, Finlandia, Suecia, Dinamarca, Australia, entre varios otros países.

Con una agenda internacional siempre repleta, una segunda compañía hace parte del BALÉ FOLCLÓRICO DA BAHIA. Esta, realiza espectáculos diariamente, desde 1995, en el Teatro Miguel Santana, ubicado en Pelourinho (centro histórico de Salvador-Bahia), atendiendo principalmente la demanda de turistas extranjeros y de otras regiones de Brasil.